Fíjate.
desde hace muchos años aprendí que lo importante es que te hagan caso.
Para la vida, para las relaciones, para la venta.
Lo que necesitas es que te hagan caso.
Si no lo consigues, nada sirve.
Que te hagan caso para vender más, aún cuando no te guste o aún cuando sientas miedo.
Para eso estás aquí, para eso sigue leyendo.
Primero te revelaré esta verdad:
Te tienen que rechazar, sino no vas a vender.
Y ahora una segunda verdad: si quieres vender pero no quieres que te rechacen, mejor aquí lo dejamos.
Terminamos antes de empezar.
¿Sigues aqui? Bien.
Entonces tengo que decirte algo más:
En querer vender y vender más hay una gran incongruencia.
Mira:
Si bien quieres que te hagan caso para vender, ligar, vivir, lo que se te ocurra, cuando lo obtienes (el caso) no lo quieres.
Es una tontería, pero sucede.
Y sucede cuando dices que no te gusta vender, cuando crees que no sabes vender o cuando dices que no quieres vender.
Sucede cuando crees que vender es invasivo,
cuando criticas a quien se atreve a ofrecer lo que vende,
cuando ves con malos ojos a los que van de puerta en puertavendiendo lo que sea.
No, esos son los verdaderos valientes y de quienes máspuedes aprender.
¿Cuánto tiempo llevas diciéndote o pensando algo así?
¿Y cuánto llevas sin vender lo que quieres?
Porque para vender, además de conseguir que te hagan caso, necesitas saber qué es lo que impulsa las ventas.
Y es un elemento que todo el mundo pasa por alto, pero que es necesario para vender, ligar, vivir.
Esto lo aprendí de un cocainómano pelo largo y barba poblada que un día decidió conocerse a sí mismoy que cuando lo conocí me llevó a un grupo del que he aprendido de vida y de venta.
Por ejemplo, de él aprendí el paso previo a la venta que es necesario para que te hagan caso.
Y te lo voy a contar una vez que te suscribas a mi lista de correo.
Aquí, un poco más abajo.
En este grupo, hubo un punto en el que tuve que decidir: me quedo a viviresta locura que parece me hará bien y que pondrá caos en mi vida, o me voy y vivo como hasta ahora, insatisfecho.
Me quedé. Viví caos, pero eso me trajo hasta aquí.
Aquí tú decides igual. Te quedas suscribiéndote o te vas.
Si lo dudas mucho, no te quedes.
Prefiero miedosos que se atreven a valientes que se esconden haciéndose los interesantes.
Suscríbete y sigue leyendo… te conviene.

Ese cocainómano me metió a un grupo diverso.
Mujeres, hombres, jóvenes, viejos y de varias partes del mundo.
Y además hay un maestro.
Sí, el que aguanta, controla y une a la manada.
De él he tenido grandes lecciones de vida y de venta, como por ejemplo:
¿Has perdido un cliente sin saber por qué?
A mí me pasó y no lo entendía.
Hasta que en ese grupo escuché la historia del cisne negro y el cisne blanco.
Ahí supe qué hacía, sin darme cuenta, para que se fueran.
Mis clientes, no los cisnes.
Y la fábula de los leoncitos. La escuché una vez y no la olvidé. Una historia animal con una lección tan simple que duele no haberla sabido antes.
Desde entonces sé qué hace que los clientes siempre quieran volver.
Cuando te suscribas a mi lista también te las enviaré.
ESolitas las dos historias te ayudarán a vender más.
Si las juntas con el paso previo a la venta que necesitas, bum! distinción.
Con ello sobresaldrás, resaltarás.
Y para que te hagan caso, y para que después vendas, eso es fundamental.
Estas historias no las cuento en público.
Solo las comparto con quienes están en mi lista.
Y el paso previo a la venta que nadie te ha dicho es lo que ha frenado tus ventas hasta hoy.
Cada día sin saberlo es un día de ventas que no sucedieron.
Las tienes por solo suscribirte a una lista de correo que es gratis.
Tú decides, te suscribes o no.
Yo igual enviaré esto a quien lo haga.
Mira qué fácil te lo pongo, ni siquiera tu nombre me tienes que dejar.